Pepe Vieira–Camiño da Serpe

Pepe Vieira

Pues sí, he tenido la suerte de asistir a una boda en este espectacular restaurante en una colina de un rincón perdido de Galicia. Muy cerca de Raxó (Poio, Pontevedra) se encuentra esta moderna construcción en donde comedor, cocina, jardín y naturaleza coexisten y se mezclan para hacer disfrutar a nuestros 5 sentidos.

Se llama “Pepe Vieira – Camiño da Serpe” y es un proyecto de los hermanos Torres Cannas. La cocina está a cargo de Xosé Torres Cannas al que la prestigiosa Guía Michelín ha otorgado su primera estrella. Su hermano, Xoán Torres Cannas, es el sumiller premiado con el galardón “Nariz de Oro” en 2004 considerado el Óscar de la sumillería nacional. Juntos han creado este lugar tan especial en una finca familiar.

Al llegar, después de acogedora ceremonia en el Monasterio de Armenteira, entramos por un largo camino que atraviesa un jardín con unas preciosas vistas a las Rias Baixas.

PepeVieira_Entrada

Nos recibieron con vino Albariño (uno de mis preferidos) y un cóctel con canapés y diferentes puestos: empanada gallega, quesos, cócteles, etc.

Aunque la empanada no pude probarla, quiero mostrarla porque me pareció muy bonito el mostrador donde estaba. Si os fijáis, a lo lejos vienen llegando los novios.

empanadas

Pero en la mesa de los quesos me puse morada. Guiño

cheese_bar

No me importó en lo absoluto no poder comer algunos de los canapés que servían porque con estos quesos y el vino Albariño ya estaba más que feliz. Cada queso especificaba nombre, país de origen, tiempo de maduración, tipo de leche, etc. Así que fue como una cata y menos mal que no era un concurso porque no hubiera podido elegir el mejor.

quesos

De todas formas, la cocina se puede ver desde el jardín donde estábamos a través de un gran ventanal y tan solo tenía que acercarme para preguntar de vez en cuando si este canapé podía probarlo o no y ellos me iban diciendo.

cocina

La novia había avisado con antelación que una de las invitadas era celíaca y en un restaurante de esta categoría no suele ser ningún problema. De todas formas, lo verifiqué antes y también al llegar. Sin embargo, lo normal es que en el cóctel siempre haya muchos canapés que no podemos probar.

Algo que si pude disfrutar fueron las bebidas, pero yo seguía pegada a mi copita de Albariño.

open_bar

Después de las fotos familiares en el jardín trasero con vistas a las Rías Baixas, un gracioso adorno que colgaba en el jardín nos explicaba en qué mesa nos tocaba y a su vez mostraba fotos de los novios de pequeños y sus familias.

Durante el banquete disfrutamos de una deliciosa y espectacular cena, pero como iba en plan invitada y no en plan reportera, la verdad es que no hice muchas fotos y tampoco salieron muy bien porque había poca luz.

Me sirvieron pan sin gluten y todo lo podía comer con algunas pequeñas modificaciones. Lo único que no pude probar fue la tarta de boda, pero me prepararon un postre delicioso con chocolate y NO ERA FRUTA. ¡Bien!!!!

El menú era:

  • Arroz cremoso y tostado de cigala asada con alioli y rúcula.
  • Merluza de Celeiro con pil pil de pimientos asados al carbón
  • Jarrete de ternera de leche caramelizado con puré cremoso de patata y trufa

Postres:

  • Fresas y cerezas con infusión de su zumo con helado de yogur y menta fresca.
  • Tarta Sacher para todos y para mi espuma de cacao con jalea de frutos rojos.

Solo tengo foto de uno de los postres porque como dije, me dediqué a disfrutar de la velada.

postre

Por último, un buen puesto de cócteles y música muy animada pusieron el punto final a una noche de disfrute para todos los sentidos.

Lo mejor de todo, los novios contrataron un autobús que nos llevó al restaurante y luego en la madrugada de vuelta a los hoteles donde nos alojábamos para que no tuviéramos que conducir. Casi acabamos con todo el Albariño de Galicia…

Gracias a M y L por compartir con nosotros “su día” tan especial.



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