¿Mala suerte? No, gracias.

Cuando te diagnostican la enfermedad celíaca lo primero que piensas es ¡qué mala suerte!, pero la mala suerte se puede combatir con buena suerte. Y la buena suerte se debe buscar.

Hablando de suerte, este fin de semana fuimos con unos amigos al Casino Gran Madrid Torrelodones a probar suerte. Bueno, realmente fuimos a cenar y a tomar unas copas, pero también probamos suerte en la ruleta (sin éxito, claro).

Merece la pena ir a conocer el casino. Es muy bonito y elegante. La entrada cuesta 3 euros. Tiene varios restaurantes. Nosotros fuimos a un buffet que se llama La Cúpula. Yo iba predispuesta a pasar hambre porque pensaba que no tendría muchas opciones, así que comí algo antes de ir para no morir de hambre, pero me sorprendió gratamente la cantidad de opciones que había. (Nunca he tenido ningún problema en comer dos veces).

El maître me acompañó por las diferentes áreas del buffet explicándome las cosas que podía comer y las que no. El principal peligro del buffet es la contaminación, ya que la gente suele servirse diferentes alimentos con el mismo cubierto, sin embargo como cada bandeja tenía sus cubiertos de servir no vi a nadie haciéndolo. La parte de ensaladas y comida fría era muy variada. Había muchas opciones sin gluten: espárragos con aliño de pimiento, ensalada tropical con frutas, vasitos de ensalada con aguacate, salmón relleno de piña, salmón relleno de queso, jamón serrano, quesos, almendras, etc. Las ensaladas estaban aliñadas con salsas tipo vinagretas y no con salsas tipo mayonesa. Luego había una parte de comida a la plancha en donde elegí un delicioso solomillo a la plancha acompañado de calabacín y tomates a la plancha. También tenían hamburguesas, pero me explicaron que la carne no la preparaban allí así que no podrían asegurarme que no tendría gluten. Para el postre, había una mesa llena de tartas a la que ni siquiera miré, pero había una zona de brochetas de frutas que eran una delicia. Unos pinchitos con moras y frambuesas, otros con fresas y otros con kiwi y piña. Muy buena opción para los celíacos. Lo mejor era una fuente de chocolate a la que era bastante difícil resistirse. Lo que me apetecía meter la lengua en la cascada de chocolate, pero entre tanta gente vestida tan elegante logré contenerme. De todas formas, las frutas estaban TAN BUENAS que no necesitaban el chocolate.

El bufé cuesta unos 32 euros en fin de semana sin bebidas, pero merece la pena porque comí bastante y pensé: ¡qué suerte poder comer bien y no quedar con hambre!

Luego nos dimos una vuelta por el casino y entramos en esa dimensión desconocida a la que no pertenecemos, pero a la que podemos entrar por unos instantes. Me refiero a mezclarte con gente que saca un paquete de dinero de su bolsillo y le entrega 2 billetes de 500€ al crupier para que le de más fichas. Claro, estás vestida muy elegante y debes comportarte, pero lo que te apetece es gritarle: “¿Estás loco? ¿Sabes lo que le cuesta a la gente normal ganar ese dinero y te lo vas a gastar en 30 segundos? ¡Dámelo a mí que los alimentos sin gluten son muy caros! ¡Ojalá te vuelvas celíaco ahora mismo y de paso alérgico al aire!”  Miras a tu alrededor y no puedes creer lo que ven tus ojos. Y en las noticias sólo hablan de crisis. Hay tantas realidades paralelas que no conocemos… Al igual que los viajes a países subdesarrollados donde no puedes creer que no tengan agua para beber mientras tú lavas el coche con agua potable.

Bueno, para volver un poco a la realidad nos fuimos a las mesas de los principiantes, donde las apuestas son más baratas y entre varios amigos juntamos dinero y apostamos juntos. Era muy poco dinero, pero nos divertimos mucho. Y la verdad es que nosotros, ganando 15 euros estábamos mucho más felices que aquellos ricachones de las mesas caras (wishful thinking, lo que quiere decir que quizás no sea cierto pero me encanta creérmelo). Lo pasamos muuuuy bien. La verdadera suerte es tener amigos con quien reírte y pasar un rato agradable. El no comer pan no es tan malo como no tener amigos. Soy muy afortunada.



5 comentarios
  1. Nos alegramos de que hayas disfrutado de un buen buffet de la Cupula, y pudieras comer sin gluten.

    Respecto a la gente que se mueve en esos ambientes, hay de todo, y sobre todo mucho prestamista.

    Saludos.

    Ana y Víctor.

  2. Pues yo tenía un vecino que me lo encontré una noche muy tarde en el ascensor sin zapatos y me dijo que había apostado hasta los zapatos y los había perdido. Bueno, supongo que no sería en un casino, je, je…

  3. Con tu entrada me has abierto el apetito….como me apetece ahora mismo esas brochetas de fruta!!!!!
    Me alegro que pudieras cenar dos veces 😉

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